Purín de cebolla: previene los hongos en la huerta
Muchos huerteros expertos suelen recomendar el purín de cebolla para prevenir pestes en la huerta. Cómo prepararlo y cómo aplicarlo.

El purín de cebolla es una preparación tradicional que aporta compuestos sulfurados y bioactivos capaces de ayudar a prevenir y reducir ataques de hongos en la huerta. Es una opción económica, biodegradable y fácil de elaborar con residuos domésticos (hojas y cáscaras).
Receta del purín de cebolla
– 50 g de hojas y cáscaras de cebolla por cada litro de agua (sin cloro).
– Colocar los elementos en un contenedor amplio y taparlo (no hermético).
– Dejar fermentar 4 días a temperatura templada; se removerá una vez al día.
– Colar y diluir, si se desea —no es obligatorio para uso foliar suave—; para riego al suelo, se suele usar solo colado.
Cómo aplicarlo
Distribuir el purín alrededor de la base de las plantas (zona radicular) o aplicar como riego localizado.
- En zanahorias, además de fungicida, sirve como repelente parcial de la mosca de la zanahoria.
Frecuencia: aplicar cada 10–14 días en temporada de riesgo (humedad persistente) y después de lluvias prolongadas.
Evitar aplicaciones con pleno sol directo a fin de prevenir estrés foliar, en caso de que se pulverice.
Si detectas olores extremadamente desagradables o signos de fermentación anómala, desecha el purín y prepara un lote nuevo.
Resultado esperado
Funciona, principalmente, como medida preventiva a la aparición de hongos y se lo suele complementar con otras prácticas —por ejemplo: rotación de cultivos, buena circulación de aire entre las plantas, evitar mojar las hojas al regar—.
