Cómo sembrar zanahorias ¡y hacer bizcochos!
Esta anaranjada hortaliza es muy versátil, sirve para elaborar diferentes alimentos, pero, al momento de cultivarla, solo acepta una opción.

En estas semanas de otoño, nos encontramos en un muy buen momento para iniciar el cultivo de zanahorias (Daucus carota). La regla de oro: solo siembra directa.
A diferencia de muchas verduras, la zanahoria no tolera el trasplante. Debe sembrarse en el sitio definitivo donde crecerá y se desarrollará.
El motivo: sus raíces son extremadamente sensibles. Si se mueven de un almacigo al suelo (tierra) o a una maceta más grande, suelen crecer deformes o directamente no prosperar.
Para que la raíz se desarrolle correctamente, el suelo o la maceta debe ser profundo. No debe contener cascotes. Además, el suelo o sustrato (maceta) debe ser rico en materia orgánica y ofrecer un buen drenaje. Recordar: las raíces crecen entre los espacios de las partículas del suelo o sustrato.
Bizcochitos de zanahoria
Al momento de pensar en con qué acompañar una infusión como el mate, las zanahorias son una excelente alternativa para alejarse de los otros dulces. Aquí hay una opción rápida y nutritiva para disfrutar de estos momentos.
Ingredientes: Una taza de harina (preferentemente leudante o común con una pizca de polvo de hornear). Una zanahoria mediana rallada bien fina. Una cuchara de aceite de girasol. Agua (solo lo necesario para unir).
Preparación: Mezclar la harina con la ralladura fina de zanahoria. Agregar el aceite y el agua. Amasar hasta formar un bollo tierno. Estirar la masa y cortar en forma de pequeñas galletas. Cocinar en horno medio hasta que estén levemente doradas.
Bocaditos irresistibles, hasta para acompañar una picada.
