Crisantemo bola belga: cómo cuidarlo
Suelen ser menos comunes que los clásicos crisantemos, pero sí se consiguen en la Argentina. Ofrecen flores blancas, amarillas, lilas y bordó.

El crisantemo bola belga (Dendranthema grandiflorum) pertenece a la familia de las Asteráceas. Un grupo de plantas que se caracterizan por tener dos tipos de flores, una de ellas similar a los pétalos.
En general, puede crecer en el suelo (tierra) o en una maceta. Sin embargo, desde un punto de vista práctico para su cultivo en el hogar, se prefiere tenerlo en una maceta. Cuando las flores están marchitas, es importante retirarlas para conseguir que las nuevas duren más tiempo.
Con las atenciones adecuadas, conseguirás mantener la planta florecida por lo menos diez semanas seguidas. Y si el lugar en el que se encuentra tiene temperaturas suaves, aun se prolongará su permanencia durante más tiempo, explica desde el cultivo Leonardo Wolf.
Cuidados del crisantemo bola
Iluminación: necesita una excelente iluminación para florecer, pero no sol directo.
Temperatura: hay que protegerlos de las heladas. Requiere temperaturas de entre 13 y
18 °C.
Riego: mantener el sustrato húmedo. Cuando está en flor, hay que darle agua una vez al día, porque en ese momento consume más.
Nutrición: es mejor aplicar el abono a comienzos del verano (esta planta estará en su esplendor en otoño).
Poda: es más necesaria si la planta está en el suelo. Podar ayuda a la planta a renovarse.
Plagas: cuidar de pulgones y de arañas rojas con algún insecticida.
Consejo de cultivador. Gira la maceta para que tu crisantemo bola belga crezca como una bocha perfecta.
