Agapantos: ¿por qué las flores “pierden su color original”?
En la Argentina, el agapanto más comercializado es el de color celeste, seguido por el blanco. Te contamos qué puede pasar si creas un cantero con ellos.

Un fenómeno común ocurre al diseñar un cantero combinando las dos variedades más populares: el agapanto celeste (Agapanthus praecox) y el blanco (Agapanthus praecox ‘Albus’).
Cuando se plantan muy próximos, el sector blanco comienza a poblarse de ejemplares con flores de un tono indefinido entre el blanco y el celeste. En el sector celeste, en general, el impacto es menor: se manifiesta, apenas, como una ligera aclaración del color original.
El mito del “cambio de color” en los agapantos
Contrario a la creencia popular, las plantas originales no cambian el color de sus flores. Lo que realmente sucede es un proceso de hibridación mediante la polinización -por ejemplo, de los insectos, como las abejas, o del viento-.
Las plantas producen semillas que combinan el material genético de ambos lotes. En los agapantos, los genes que codifican los tonos celestes (o azules) son genéticamente dominantes frente al blanco. Por eso, la descendencia de esa cruza tiende, inevitablemente, hacia el celeste.
Como el Agapanthus se propaga con gran facilidad mediante semillas, estas nuevas plantas híbridas germinan de manera espontánea entre los ejemplares originales.
Nota para el jardinero. Este proceso es lento. Dado que un agapanto de semilla tarda unos tres años en florecer, las plantas híbridas crecen ocultas en el follaje, y el cambio de color recién se vuelve evidente unos años después de la plantación, simulando una “mutación” de la noche a la mañana. Sin embargo, no debe descartarse que plantas con menos de dos años florezcan, tal como se ha observado en cultivos de la Argentina.
Métodos de multiplicación y manejo de los Agapanthus
Para asegurar la pureza del color en los diseños paisajísticos, se recomienda seguir dos estrategias:
División de matas. Es el método ideal para garantizar clones idénticos a la planta madre. En climas templados, las épocas preferidas para realizarlo son marzo y septiembre.
Control de espigas y aislamiento: Para evitar que las semillas híbridas caigan al suelo, se deben cortar las varas florales apenas se marchiten; así se impide la formación del fruto.
Qué agapantos tienes en el jardín: Agapanthus africanus o Agapanthus praecox
Si van a cualquier vivero en la Argentina, lo más probable es que encuentren esta planta catalogada comercialmente como Agapanthus africanus. Sin embargo, esto es un error histórico de nomenclatura, que se arrastra desde hace varias décadas.
El verdadero Agapanthus africanus es una especie sensible a las heladas, entre otras características que lo hacen de difícil cultivo en nuestro país. El agapanto rústico, que vemos en nuestras plazas y nuestros jardines es, en realidad, el Agapanthus praecox —específicamente la subespecie orientalis—.

