Ginkgo biloba: qué sexo no elegir

Su follaje verde vira en otoño hacia un amarillo intenso, que lo hace muy atractivo. No obstante, debes elegir muy bien si quieres evitar un desagradable olor en el jardín.

Semillas del Ginkgo biloba. Foto: Adobe Stock

El Ginkgo biloba es, sin duda, uno de los grandes protagonistas del otoño. Su follaje verde, como dijimos, se torna en un amarillo tan intenso y puro, que parece iluminar el paisaje.

Pero, antes de plantarlo, hay un detalle crucial que debes conocer: es una especie dioica. Esto significa que existen ejemplares masculinos y ejemplares femeninos. Y aquí reside el dilema: siempre conviene elegir el ejemplar macho.

¿Por qué? La razón es que los ejemplares femeninos producen una estructura similar a un fruto —técnicamente es una semilla con cubierta carnosa— que, al caer al suelo y descomponerse, emite un olor sumamente desagradable.

Características del ginkgo

Posee una copa levemente cónica y es un árbol cuya altura y diámetro pueden rondar los 20 metros.

Sus hojas, muy particulares, tienen forma de abanico. No se caracteriza por tener flores llamativas; de hecho, no tienen ovario. Como consecuencia de esto, es un árbol que no da frutos, más allá de que sus semillas son comestibles —primero se debe retirar el tegumento que las protege—.

Elegir el ginkgo correcto: ¿es una lotería?

El Ginkgo biloba es una planta de crecimiento lento que llega a su madurez sexual luego de varios años. Por esta razón, es difícil diferenciarlos al momento de la compra. ¡Suerte!