Ventajas y desventajas de tener mariposas en el jardín
En la jardinería y el paisajismo, suele proponerse colocar plantas para atraer mariposas; sin embargo, en la etapa de larva, no siempre son bienvenidas.

Las mariposas adultas son importantes polinizadoras, razón por la cual representan un valioso papel en el ecosistema. Además, su presencia suele ser un excelente indicador ambiental: son sinónimo de un entorno saludable.
Recordemos que su ciclo de vida está compuesto por cuatro etapas: huevo, larva, pupa e imago (adulto). Y aquí es donde pondremos el foco. Las larvas tienen un aparato bucal masticador, mientras que los adultos poseen una espirotrompa. En el primer caso, se alimentan de diferentes partes de las plantas, como hojas, flores y frutos; en el segundo caso, es cuando polinizan.
Mariposas: ¿son siempre bienvenidas?
Como consecuencia de su aparato bucal, que haya mariposas en su etapa de larva sobre las plantas puede ser de provecho o causar un inconveniente; esto depende del fin del espacio verde o del cultivo.
En un área que siempre debe verse impecable (el caso del ingreso a un hotel) o en un cultivo comercial (el de flores de corte, por ejemplo), la presencia de larvas es una mala señal porque equivale a plantas sin valor ornamental. Distinta situación se presenta en la huerta, donde la presencia de estos insectos podría comprometer la provisión de alimentos.
En cambio, en un jardín familiar o en espacios especialmente proyectados para este fin, crear un ámbito para mariposas en todas sus etapas puede ser encantador y una gran herramienta educativa para los niños.
Cómo disfrutar de las mariposas sin descuidar la estética. La clave para disfrutar de las mariposas sin descuidar la estética del hogar está en agrupar las plantas hospederas (las que comen las orugas o larvas) en un sector retirado del jardín, y mantener las plantas más vistosas a la vista.

