¿Se puede usar el orujo de uva en el jardín?

Este subproducto vitivinícola tiene potencial como sustrato o acolchado, pero si no se lo trata correctamente, puede ser perjudicial para tus plantas.

Orujo de uva. Foto: Adobe Stock

El orujo de uva es un subproducto vitivinícola compuesto por pieles, semillas y restos del racimo luego del prensado. Es posible aprovecharlo en jardinería, siempre que se lo trate de manera adecuada.

Esto es así porque, recién prensado, presenta pH ácido y sustancias que pueden resultar fitotóxicas (como taninos), además de contener semillas viables de vid y olores que atraen insectos.

Opciones de tratamiento

Compostaje: Es el método más adecuado, ya que entre otras ventajas se eliminan patógenos, semillas viables y aumenta el pH. En síntesis, se convierte en un sustrato equilibrado y seguro.

Envejecimiento: Dejar el material más de un año a la intemperie, con algo de agua, genera ciertas mejoras físicas (como porosidad) y reduce riesgos (por ejemplo, sanitarios). Sin embargo, tengan en cuenta que no reemplaza al compostaje.

Uso práctico

Sustrato en contenedores bajos (15 cm): Puede emplearse siempre que haya sido compostado y se haya mezclado con materiales que retengan humedad.

Sustrato en contenedores altos: Solo si se combina con turba u otros materiales con buena retención hídrica (siempre compostado).

Cobertura del suelo: Se usará únicamente si estuvo envejecido al menos un año.

Conclusión

El orujo de uva tiene un gran potencial de uso en jardinería; no obstante, requiere tratamiento previo. Si fue compostado, es apto para agregar al suelo o usar en la elaboración de sustratos. Envejecido, puede emplearse con precauciones. Nunca debe utilizarse fresco.